Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

martes, 13 de febrero de 2018

El Castellot

La entrada de hoy describe una sencilla excursión hasta la cima del Castellot, otra elevación que aparece en el listado del reto de las 100 cimas de la FEEC, y que para nosotros ha supuesto la primera visita montañera a la comarca del Alt Penedès. La ruta, apta para toda la familia, nos conducirá hasta los restos de un castillo de frontera y pasearemos por extensos viñedos, típicos de esta comarca vinícola. El punto de partida es la ermita de Sant Sadurní, en Castellví de la Marca. Desde Barcelona bajaremos por la AP-7 hasta la salida 28 en Vilafranca del Penedès. Proseguiremos por la N-340 y nos desviaremos por la B-212 hacia Cal Rubió y, antes de llegar, giraremos hacia la izquierda en dirección a La Munia. A la salida de esta localidad, tomaremos el desvío hacia la derecha que por la BV-2176 nos conducirá hasta Castellví de la Marca. Pasamos el pueblo y en la bifurcación que encontraremos un poco más adelante, abandonamos la carretera y giramos hacia la izquierda siguiendo el letrero de Cal Margarit. Unos metros más adelante se encuentra la iglesia y una pequeña explanada donde dejar el coche.

Mapa de la ruta - ICC


Distancia: 7 km.
Tiempo: 3 horas, con paradas


Subimos por la pista asfaltada que rodea la iglesia (cerrada y en un pésimo estado de conservación por lo que pude observar desde la puerta) y nos desviamos a la derecha por un camino de tierra. El camino nos llevará hasta un poste indicador donde señala la subida hacia el Castellot. Nosotros no continuaremos por ahí, ya que la ladera es bastante empinada y la subida muy directa. En su lugar seguiremos marchando por el camino rodeando la montaña.


Vistas al Castellot desde la explanada de la iglesia

Nos desviamos por la derecha

Avanzamos ahora por el camino de tierra

Poste donde comienza la subida directa al Castellot

Nosotros rodearemos la montaña

Les Cases Noves de la Riera


La pista se estrecha conforme rodeamos el risco. Pronto entramos en zona boscosa y llegamos hasta una bifurcación donde continuaremos por el camino de la izquierda, que sube, alejándonos de la Riera de Marmellar.


El sendero pedregoso recorre toda la ladera de la montaña

Nos adentramos en zona boscosa

Nos desviamos ahora a la derecha

El sendero asciende de forma suave hasta, tras pasar una pequeña tartera, desviarnos por un caminito que sube de forma decidida y que está señalizado por un hito de piedras. Si nos lo pasamos, no hay problema: unos metros más adelante el camino se acaba frente a una pared de piedra.


El sendero cruza una pequeña tartera

Vista de la lengua de piedras

Hito que marca el desvío

Toca ahora subir

La subida se endurece, aunque tampoco tiene mucha dificultad. Es una ascensión corta que nos lleva hasta la parte superior de la montaña. En algún momento de la subida se nos cruzará algún que otro sendero, pero siempre hay hitos de piedra para señalarnos el camino correcto. En el fondo, sólo se trata de subir para ir a buscar la pista forestal que lleva hasta el Castellot.


La subida se endurece un poco

Encontraremos hitos de piedra que señalan en camino correcto

Pasando por una zona más pedregosa

El sendero atraviesa esta pinar...

...al final del cual encontramos la pista forestal

Giramos hacia la izquierda y subimos cómodamente por la pista forestal hasta los restos del Castellot, dejando unos metros más adelante una pista forestal a nuestra derecha por donde continuaremos nuestra excursión tras coronar la cima y visitar los restos del castillo.


Seguimos hacia la izquierda

Avanzamos por la pista

Ya tenemos el castillo a tocar

Vistas hacia los viñedos desde el camino

Cubriendo los últimos metros de subida

De los restos del castillo, del que se tiene noticia por primera vez en el año 977 con motivo de una venta realizada por el conde Borrell de Barcelona, destaca la torre circular y unas dependencias adosadas a ella. El la cima también hay una bonita escultura donde nos hacemos la foto de rigor. Hay que tener a los niños controlados, si son pequeños, pues unos metros más allá del castillo, se encuentra el borde del risco y tiene una caída pronunciada.


Jan explorando la torre

Vistas de la construcción adosada a la torre

Jan, junto a la escultura cimera

El Castellot, 465 m.

Borde del risco

Vistas desde el Castellot

Protegiéndonos del viento

No permanecemos mucho rato junto a las ruinas. Se ha levantado un fuerte viento que hace muy desapacible la estancia en el lugar. Bajamos nuevamente por la pista y nos desviamos por la pista de la izquierda, para recorrer toda la Muntanya de Cal Planes y alargar un poco la excursión. Otra opción que tenemos, pero no muy recomendable, es bajar por el sendero que hay junto a las ruinas, muy empinado y descompuesto.


Tomamos la pista de la izquierda

Avanzamos por la pista sin apenas desnivel

Atrás queda el Castellot

La pista comienza a descender ligeramente


Tras recorrer toda el cordal de la Muntanya de Cal Planes, la pista pierde altura hasta llegar a una masía, les Casetes de Gomila, donde enlaza con una pista asfaltada. Bajamos por ella un centenar de metros hasta casi la altura de otra masía, Cal Planes del Perull, a la que no llegamos, desviándonos por un ancho camino que hay a nuestra izquierda.


Seguimos bajando por la pista

Ya divisamos la plana penedesa


Llegando a las Casetes de Gomila

Continuamos ahora por la pista asfaltada

Pasamos junto a extensos viñedos

Seguimos bajando por la carretera

Nos desviamos a la izquierda a la altura del poste rojo


Encaramos la última parte de la excursión planeando por una pista forestal rodeado de viñedos. Pasamos junto a la masía de la Torreta y cubrimos los últimos metros hasta la iglesia de Sant Sandurní, completando una ruta circular que nos ha permitido sumar una cima más en nuestro reto.


Avanzamos por esta pista forestal

El camino invita a la conversación

Caminamos rodeados de viñedos

Cubriendo los últimos metros de la ruta

Pasamos junto a la masía de la Torreta

Llegando a la iglesia de Sant Sadurní

Una última mirada al Castellot


La excursión sólo nos llevará una mañana, por lo que podemos aprovechar el resto del día visitando alguna de las cavas y bodegas que hay repartidas por la zona.