Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

martes, 5 de septiembre de 2017

Puig de les Borregues

A medio camino del cordal que en Ulldeter une el Gra de Fajol y el Balandrau, se encuentra el Puig de les Borregues (aunque en algunas guías y mapas aparece como el Puig de Pastuira, el ICC sitúa éste último al extremo del cordal con una altura de 2373 m.) , una montaña poco frecuentada pero que sin embargo ofrece unas extraordinarias vistas de la cabecera del Freser y de la mayoría de picos de esta parte del Pirineo Oriental. Su ascensión es relativamente sencilla para hacer en familia, aunque tratándose de alta montaña los niños deben estar acostumbrados a caminar y siempre hay que estar pendiente de la meteorología, en especial de esas bolas de algodón inofensivas que comienzan a aparecer en el cielo a partir del mediodía y que unas horas más tarde nos pueden dar un susto. El punto de partida es la estación de esquí de Vallter 2000, donde dejaremos el coche en la penúltima curva antes de llegar al parking superior, justo donde comienza el sendero que sube hasta el refugio de Ulldeter. Debo señalar que no se debe hacer caso al tiempo que tardamos nosotros. Tuvimos un día espléndido y disfrutamos de la montaña con numerosas y largas paradas. Para organizar nuestra excursión es mejor tomar como referencia el tiempo que tardaría un adulto.


Mapa de la ruta - Ed. Alpina


Distancia: 10,5 km.
Tiempo: 7 horas, con paradas
Tiempo para un adulto: 4 horas 30 minutos


Tras aparcar el coche y calzarnos las botas, iniciamos la subida por el GR 11 hacia el refugio de Ulldeter. El sendero gana altura paralelos al río Ter, que nace unos cientos de metros (de desnivel) más arriba, y en unos veinte minutos nos plantamos al lado del refugio.

Vistas al Gra de Fajol desde el aparcamiento

Inicio de la subida al refugio

Subimos por un sendero bien marcado

Siempre le hago una foto a este árbol

El río Ter

Refugio de Ulldeter

Pasamos el refugio de largo (en esta ocasión no hacemos la habitual paradeta) y continuamos por el sendero marcado con la pintura del GR subiendo varias lomas hasta alcanzar la pared que hay que ascender para llegar al Coll de la Marrana.


El Coll de la Marrana y el Bastiments a la derecha

Aún se observa la luna en la ladera del Gra de Fajol

Subiendo con calma por el sendero

Acercándonos al Coll de la Marrana


Para ascender hasta el collado tenemos dos opciones. Seguir por el sendero que queda frente a nosotros (más corto pero con más pendiente) o por la izquierda, siguiendo las marcas blancas y rojas, más largo ya que dibuja una zeta, pero con la pendiente más suave. Al gusto del consumidor. Erik y yo subimos por la directa. Jan y su madre trazan la zeta y alcanzamos el Coll de la Marrana donde paramos unos minutos para recuperarnos de la subida.


Llegando al inicio de la subida al collado

Aquí el grupo de divide

Terreno bastante descompuesto

Coll de la Marrana

Bastiments

Desde el Coll de la Marrana empezamos a descender como si nos dirigiéramos al refugio de Coma de Vaca. Se trata de ir bordeando el Gra de Fajol por la izquierda para dirigirnos hacia el Coll de Coma de l'Orri. Conforme bajamos, acercándonos a la ladera del Gra de Fajol, veremos una zona donde se acumulan rocas, que rodeamos, y ya distinguiremos al otro lado el sendero que nos conduce hasta el collado. No hay pérdida, el sendero es evidente y veremos como asciende hacia el Coll de la Coma de l'Orri. Una vez alcanzado el collado, hacemos una pausa para comer algo antes de iniciar el cresteo que nos llevará hasta la cima de Puig de les Borregues.


Desde el collado bajamos en dirección a Coma de Vaca

Zona de rocas a bordear

Atrás el Bastiments y el Coll de la Marrana

Llegando al Coll de Coma de l'Orri. Al fondo el Puig de les Borregues

Qué bien se está cuando se está bien


Desde el collado, a parte de las vistas hacia la cara sur del Gra de Fajol y la Coma de l'Orri, se distingue el camino por el que tendremos que recorrer toda la cadena montañosa hasta llegar al Puig de les Borregues, también visible al fondo. Subimos por la loma de la primera elevación por un sendero bien marcado hasta un colladito herboso que la separa de la segunda de las cuatro por las que pasaremos. Hay que indicar que el sendero bordea cada una de esta elevaciones, por lo que si queremos subir hasta la cima de todas ellas tendremos que abandonarlo y subir unos metros por la ladera.

El camino que sube para recorrer todo el cordal

Primera de las elevaciones por la que pasaremos

Vistas hacia la Coma de l'Orri

La cara sur del Gra de Fajol

El sendero está muy bien marcado

Vamos recorriendo todo el cordal disfrutando de las estupendas y panorámicas vistas que se nos abren a ambos lados. El día acompaña y el ritmo que llevamos es muy bajo, más propio de un paseo que de una ruta de montaña, pero es que días así y en lugares como éste hay que saborear la excursión.


Recorriendo el cordal

Acercándonos a un nuevo collado

Caminando con el Bastiments a nuestras espaldas

Pasando por un nuevo collado

Creo recordar que tras superar la segunda elevación, el camino bordea ahora las siguientes elevaciones por el lado derecho. Aquí se nos abren unas espectaculares vistas hacia la Coma de Vaca y su refugio y las montañas que conforman la Olla de Núria. Frente a nosotros tenemos también el Pic de Fontlletera y el Balandrau.


Esta elevación la superamos por la parte derecha

Al fondo del Balandrau

Caminando sin prisas

El sendero se dibuja por la ladera de la montaña


Bordeamos la última elevación que nos separa del Puig de les Borregues y llegamos hasta un collado desde el que se divisa la cima. Sólo queda subir por la herbosa ladera hasta alcanzar el piolet que marca la cumbre de esta montaña.


Por aquí el sendero es un poco más incómodo

Ya se divisa la cumbre

Jan dirigiéndose hacia la cumbre

Y la madre detrás

Llegando a la cima

Cima del Puig de les Borregues

Jan y Erik cubriendo los últimos metros

Celebrando con Jan la cima

Puig de les Borregues, 2692 m.

Pasamos un buen rato en la cima. Las vistas son extraordinarias. Realmente ha merecido la pena llegar hasta aquí. Tan sólo nos hemos encontrado con dos excursionistas en la cima y nos cruzaremos con otro cuando volvamos a recorrer el cordal hacia el Coll de la Coma de l'Orri, por lo que si nos gusta salir de la rutas más masificadas, esta es una buena propuesta.


Descansando en la cima

Vistas al Canigó

Vistas hacia el Balandrau

Desde aquí la olla de Núria

Jan nos hace una foto de cima

Una pequeña nube cubre el Puig de Fontlletera


Nos ponemos en marcha otra vez para regresar hacia el Coll de la Marrana donde tenemos previsto comer. Volvemos a recorrer el cordal hasta llegar al Coll de la Coma de l'Orri, donde hay un grupo de vacas pastando.


Abandonamos la cima


Seguimos el sendero

El camino es bien visible

Bordeando una de las elevaciones

Bajando hacia el Coll de la Coma de l'Orri

Un grupo de vacas pasta en el collado

La montañera, las vacas y el Gra de Fajol


Desde el collado, bordeamos de nuevo la ladera del Gra de Fajol y subimos hasta el Coll de la Marrana. Es hora de comer, así que dejamos la ascensión con los niños al Gra de Fajol para el año que viene, y nos tumbamos en la hierba para dar cuenta del contenido de nuestra fiambreras.


Seguimos el sendero para bordear el Gra de Fajol

Último tramo de subida del día

Erik y su madre en el Coll de la Marrana

Tras la comida y un amago de siesta, decidimos bajar hacia el refugio. En esta ocasión desde el Coll de la Marrana bajamos todos juntos por el GR, que dibuja una gran zeta para suavizar el desnivel.


Seguiremos ahora el GR

Un servidor junto a la ladera rocosa del Gra de Fajol

El sendero tiene una suave pendiente

Ya estamos abajo


Una vez abajo, seguimos nuestro tranquilo descenso hacia el refugio. Divisamos un grupo de isards en la ladera del Gra de Fajol y nos quedamos un rato observándolos. Finalmente llegamos hasta el refugio, donde al final decidimos no tomarnos un cafe y hacerlo en Setcases.


Camino del refugio

Un grupo de isards en la ladera del Gra de Fajol

Continuamos la bajada hacia el refugio

Aquí también hay vacas

Erik refrescándose en la fuente


Desde el refugio sólo nos quedan veinte minutos de tranquila bajada hasta el coche, finalizando un extraordinario día de montaña sin incidencias. Y digo sin incidencias, porque vemos pasar un helicóptero que se dirige a rescatar a una excursionista que se ha lesionado el tobillo por la zona de las pistas de esquí, tal como por la noche leí en el twitter de los bomberos.


Seguimos la bajada desde el refugio

Erik cruzando el puente

Una foto junto al árbol del ahorcado :)

Al fondo ya vemos la carretera

Como he dicho antes, acabamos la excursión y nos dirigimos a Setcases a tomar un café antes de emprender el camino a casa. Hemos tenido la fortuna de disfrutar de un día en que la meteorología ha sido muy benigna y nos ha permitido pasar un increíble día de montaña.

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