Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

lunes, 7 de mayo de 2018

Puig d'Arques

Durante mucho tiempo se ha considerado al Puig d'Arques como el techo de la comarca del Baix Empordà. Hoy, sin embargo, hay discrepancias tanto en la altura como en el nombre de esta elevación y otras muy cercanas a él. El ICC identifica el Puig d'Arques con el Puig de les Gavarres (donde está el vértice geodésico) y le da una altura de 532,7 metros, cinco más que la elevación donde se encuentra el radar meteorológico y que siempre se ha conocido como el primero (de hecho allí está la placa que la Agrupació Excursionista Catalunya suele colocar en cada una de sus cimas comarcales). Por otro lado, Google Maps y otros mapas identifican el Puig d'Arques con el lugar donde está el radar. Además, el ICC da 40 cm más de altura al Puig d'Aiguabona (otra elevación cercana), por lo que convertiría a esta última en el punto más alto de la comarca. Personalmente, he preferido identificar el punto más alto con el Puig de les Gavarres, ya que éste es también la cima que aparece en el mapa de las cien cimas de la FECC, y si en su momento colocaron ahí un vértice geodésico, por algo sería. La excursión de esta entrada no presenta ninguna dificultad, transcurre por pista forestal en casi su totalidad y es apta para toda la familia. Marcharemos hasta la localidad de Romanyà de la Selva y a la entrada de esta localidad nos desviaremos por una pista que señala la dirección del Puig d'Arques. Seguiremos la pista hasta el Coll de Can Llach, donde dejaremos el coche en la explanada que hay a la izquierda.


Mapa de la ruta - ICC


Distancia: 6,5 km.
Tiempo: 3 horas, con paradas


Tras dejar el coche, caminamos unos metros por la pista asfaltada y giramos a la izquierda para seguir por la pista forestal que nos conducirá hasta el Coll del Matxo Mort. Pinos, encinas y alcornoques forman un tupido bosque que tapiza estas montañas. Una pequeña subida nos lleva hasta el collado, marcado con un poste indicador, donde giramos a la derecha en dirección a Can Sitges.


Subimos unos metros por la pista asfaltada...

...y continuamos por la pista forestal

La pista no presenta ninguna dificultad

Llegando al Coll del Matxo Mort

La pista, señalizada con la marcas blancas y rojas del GR-92 planea y nos conduce hasta la masía de Can Sitges, cuya entrada dejamos a nuestra izquierda, hasta llegar a una nueva bifurcación señalizada, en la que continuaremos por la derecha, en ligera subida.


Seguimos en dirección a Can Stiges

El camino está señalizado con las marcas del GR-92

Pasamos de largo la entrada a Can Sitges

Nueva bifurcación: giramos a la derecha

La pista asciende de forma muy suave y atraviesa un espeso alcornocal, donde a la mayoría de los árboles les han retirado parte de la corteza. Tras la subida, comenzamos a bajar hasta llegar a una nueva bifurcación, dejando a nuestra derecha la ladera boscosa del Puig d'Aiguabona. Abandonamos en este punto la pista forestal y seguimos por el sendero de la izquierda.


La pista asciende de forma muy suave

Alcornoques a los que les han retirado la corteza

Otros más

Una pequeña bajada

Aquí nos desviamos hacia la izquierda


El sendero se estrecha y se vuelve más pedregoso. Una pequeña subida nos deja junto al vértice geodésico del Puig de les Gavarres, cima comarcal del Baix Empordà ( o no). Lo que sí está claro es que es la cima que cuenta para el reto de la FECC. No hay vistas, salvo que avancemos un poco más hacia un saliente, desde el que sí se observa tanto el radar meteorológico del Puig d'Arques como la línea de la costa.


Comenzamos a subir por el sendero

Que se vuelve más pedregoso

Vértice que marca la cima

Puig de les Gavarres, 532 m.

Vistas desde la cima hacia la costa

También asoma la pelota del radar entre la vegetación

Dejamos la cima y descendemos por un extrecho sendero en pronunciada bajada hasta el collado que nos separa del Puig d'Arques, una pequeña explanada al fondo de la cual, un nuevo senderito se adentra en un encinar y sube hasta la estación meteorológica.


Bajando desde el Puig de les Gavarres

Collado que separa ambas elevaciones

Subimos rodeados de encinas

Llegando junto al radar

Junto a la estación meteorológica, construida en 2002 y con una altura de 19 metros, hay un mirador al que se puede acceder por una escalera. Nos hacemos otra foto de cima en el punto que también se considera cima comarcal (o al menos así lo creyeron oportuno los compañeros de l'Agrupació Excursionista Catalunya cuando colocaron la placa). Desde el mirador se nos abren vistas hacia Palamós, aunque la calima no permite una visión nítida de la costa


Subimos hasta el mirador

Placa de la AEC

Puig d'Arques, 527 m.

El radar meteorológico

Hay un panel para identificar las elevaciones que nos rodean

Vistas desde el mirador

Bajamos del mirador y nos acercamos hasta el dolmen del Puig d'Arques, que está al lado del radar. El dolmen, que está datado de principios del tercer milenio a.C., es uno de los más importantes de los que hay repartidos por todo el macizo de les Gavarres. Está formado por una larga cámara rectangular de pizarra y un pasadizo ancho, pero más corto, formado por muros de piedra seca.


Entrada al dolmen

El dolmen y el radar

Parte interior

Con Jan junto al dolmen

Dolmen del Puig d'Arques


Abandonamos el Puig d'Arques por la pista que baja desde el recinto hasta la carretera. Pasamos al otro lado de la barrera que impide subir con el coche hasta el radar y giramos a la derecha, bajando por una pista asfaltada que nos deja en el Pla de Can Sabaté. Ya sólo nos queda seguir por la pista asfaltada un par de kilómetros hasta el coll de Can Llach, punto donde habíamos comenzado la excursión.


Dejamos atrás el Puig d'Arques

Bajamos por la pista...

Y al llegar a la barrera giramos a la derecha

Bajamos por la pista cimentada

Pla de Can Sabaté

Toca bajar ahora por la pista asfaltada

Llegando al Coll de Can Llach

Tras la excursión no podemos dejar pasar la oportunidad de visitar el dolmen de la Cova d'en Daina. Desde Romanyà, sólo hay que bajar algo menos de un kilómetro por la carretera que conduce a Calonge y dejar el coche en el amplio aparcamiento que hay junto a la carretera. Cruzamos un bonito alcornocal y llegamos hasta el dolmen que se alza sobre un promontorio. El dolmen, datado entre los años 2700 y 2200 a.C, mide 7,60 metros de largo por 1,70 de ancho y 1,50 de alto.. Está rodeado por un cromlech en forma de anillo de 11 metros de diámetro.


Cruzamos el alcornocal

Llegando al dolmen

Vista frontal

Vista posterior

Parte interior de la construcción

Detalle de la estructura lateral del dolmen

Panel informativo

Con la visita al dolmen, damos por concluida la excursión. Si traemos bocatas, es un buen lugar donde comer, con mucha sombra y muy tranquilo.