Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

lunes, 6 de noviembre de 2017

Camí ral Vic a Olot - Mina dels Bandolers

Marchamos en esta ocasión a la Vall d'en Bas, en la Garrotxa, para realizar una bonita excursión en la que atravesaremos preciosos bosques de encinas y hayas, visitaremos la Mina del Bandolers, una grieta de 50 metros en la roca que sirvió de refugio para bandoleros (de ahí su nombre), veremos el Salt de la Coromina y, finalmente, nos adentraremos en la Cavorca de Falgars, una cavidad que da acceso a una profunda sima. La excursión es algo larga y tiene un desnivel acumulado de unos 600 metros. Sólo la parte final, en la que bajaremos por un estrecho y empinado sendero, puede resultar bastante incómoda para los niños, sobre todo por el cansancio acumulado, si son muy pequeños. El punto de partida es el pueblecito de Hostalets d'en Bas. Subiremos desde Barcelona por la C-17 y nos desviaremos en dirección a Olot por la C-37 cruzando los túneles de Bracons. En la rotonda, a la salida de los túneles, giraremos a la derecha y unos kilómetros más adelante volveremos a desviarnos a la derecha tal como señala el indicador a pie de carretera.

Mapa de la ruta - Ed. Alpina


Distancia: 12 km.
Tiempo: 5 horas 15 minutos, con paradas
Tiempo para un adulto: 4 horas


Dejamos el coche en el aparcamiento que hay a las afueras del pueblo y subimos unos metros para tomar, en primer lugar, la primera calle a la izquierda y después girar a la derecha. Al final de la calle abandonamos el pueblo por una pista asfaltada que seguimos durante un rato paralelos al Pla de la Clapera, dejando dos desvíos a nuestra derecha (el primero cuyo poste indicador señala hacia Falgars es por donde regresaremos), hasta llegar a la altura del puente que cruza un pequeño torrente. En este punto nos desviaremos por la derecha siguiendo un sendero marcado con señales amarillas.


Subiendo hacia el pueblo

Al fondo la iglesia de Santa María

Subimos por la calle Josep Olivé

Continuamos por la pista asfaltada...

...hasta esta curva

El sendero bordea un prado


El sendero desemboca a la altura del Molí Vell. Giramos a la derecha, como nos indican las marcas amarillas, y tras pasar junto a la Casa Rural L'Esquirol, llegamos a la altura de un poste indicador que marca el inicio del Grau d'Olot, un tramo del antiguo camino real que unía las poblaciones de Vic y Olot. Son 3,8 km y casi 400 metros de desnivel, un tramo precioso que nos llevará hasta la parte superior del risco.


Nos desviamos a la derecha a la altura del Molí Vell

Seguimos las marcas amarillas

Pasando junto a unos cultivos

Alcanzamos la casa rural L'Esquirol

Inicio del Grau d'Olot

Iniciamos la subida del Grau por un ancho sendero bastante pedregoso. Pronto vamos dejando atrás la vegetación de ribera para ir adentrándonos poco a poco en un bonito encinar. La subida, aunque continua, es bastante suave y llevadera. En un ratito alcanzamos el Collet de la Cidera.


Primeros pasos de la subida

El terreno muy pedregoso

Nos adentramos en el encinar

Pasamos al otro lado de la valla

Un par de bolets

Poco a poco la vegetación va cambiando. Del encinar pasamos al hayedo por un terreno empedrado realmente bello que parece haber salido de un cuento de hadas y duendecillos, con la rocas cubiertas de verde musgo y el suelo lleno de hojas. El sendero asciende ahora formando pequeñas lazadas camino de la Font de les Marrades.


El terreno salpicado de pequeñas rocas

Proseguimos la suave subida

El musgo cubre las rocas

Cambiamos del encinar al hayedo

Alcanzamos la Font de les Marrades, un precioso rincón en un punto del bosque donde apenas se filtra la luz del sol. Son las diez y media de la mañana y parece que está anocheciendo. En la parte superior de la fuente, un antiguo abrevadero para el ganado, hay unas figuras de madera ricamente talladas como parte de un pesebre. Es un buen lugar donde hacer una parada y disfrutar de este magnífico lugar.


Llegamos a la Font de les Marrades

El pilón era un antiguo abrevadero

Figuras de madera del pesebre

Detalle de una de las figuras

Y la otra

Un lugar ideal para hacer una parada

Los árboles apenas dejan pasar la luz del sol

A partir de la fuente comienza el tramo más espectacular del camino real, conocido como el camí de les Marrades. El sendero fue adaptado en su tiempo para facilitar el paso de mercaderías y ganado y poder superar el desnivel del grau de forma más fácil. Asciende en continuas lazadas, pavimentado y reforzado con rocas en algunos puntos. En este enlace hay una completa información sobre esta estupenda obra de ingeniería. La subida a través de un hayedo espectacular nos conduce hasta otro de los atractivos de la ruta: la mina de los Bandoleros.


Iniciamos la subida por las Marradas

Rocas a los lados marcando el camino

Una de las lazadas del camino

El sendero asciende muy suavemente

Detalle del empedrado del suelo

La tropa cruzando el hayedo

Camí de les Marrades

Desvío a la Mina dels Bandolers

Llegamos a una explanada donde un poste indicador señala un senderito que se introduce en el bosque, hacia la Mina dels Bandolers. Lo seguimos rodeando la ladera de la montaña y bordeando una gran roca, parte exterior de la mina. Una pequeña trepada nos introduce en el escondrijo de los bandoleros, una grieta de unos 50 metros de largo, 1,5 de ancho y 3 de altura. Cuentan las historias que este lugar era refugio de los bandoleros que asaltaban a los viajeros del camí ral. Una pastora de una masía cercana solía avisarlos de las batidas que hacían los soldados para buscarlos, hasta que una vez fueron descubiertos y, pastora incluida, colgados de una biga en el comedor del Hostal del Grau.


Nos adentramos en el bosque

Bordeamos esta roca

Una pequeña trepada

Entrada a la mina

Mina del Bandolers

Detalle de su longitud

Una bandolera

Recorremos la grieta a todo lo largo. Hay puntos bastante estrechos en los que no puedes extender los brazos. Caminamos hasta el final de la grieta, donde hay que pasar por debajo de una roca para salir nuevamente al exterior. El sendero baja y enlaza con el que hemos seguido a la ida, antes de bordear la roca. Volvemos al camí ral para continuar la excursión.


Vistas hacia el final de la grieta

Vistas hacia la entrada

No se pueden extender los brazos

Toca agacharse para pasar

Saludando desde el interior de la grieta

Saliendo al exterior de la mina


Continuamos con nuestra excursión ascendiendo los últimos metros de desnivel del camino real. Pasamos junto al Hostal del Grau, hoy dedicado al turismo rural. La frondosa vegetación me impide hacerle una foto sin invadir el recinto. El sendero, tras cruzar una valla, nos conduce hasta un prado donde pastan algunas reses. Giramos a la derecha recorriendo un senderito pegado a la propiedad del Hostal, evitando molestar a las vacas.


Continuamos subiendo por el camino real

El Hostal del Grau tapado por el follaje

Cruzamos al otro lado de la valla

Reseguimos el sendero paralelos a la propiedad

Reses pastando en el prado

Cruzamos al otro lado de la valla que hay al final del senderito, asegurándonos de dejarla bien cerrada y llegamos a la altura de un poste indicador. Tomamos el camino de la derecha y, rodeados de espesa vegetación de ribera, bajamos hasta el lecho del Torrent de la Serra. Pasamos al otro lado del torrente y continuamos por medio del bosque hasta salir a un pequeño prado.


Llegamos a una bifurcación señalizada

Bajamos por el bosque hacia el lecho del torrente

Cruzamos un vallado

Torrent de la Serra

Seguimos por el bosque...

...hasta salir a este pequeño prado

Las marcas amarillas que nos han guiado hasta aquí continúan frente a nosotros, al lado del vallado. Cruzamos un pequeño torrente para salir ahora a unos amplios prados salpicados de robles: el Pla de la Tosa. Caminamos a lo largo del prado guiándonos por las marcas amarillas y el sendero que se marca con más o menos relieve en la hierba. A nuestra derecha queda la Tossa de Pujolriu, una elevación de 938 m.


Continuamos al otro lado de la valla

Cruzamos un pequeño torrente

Caminando por el Pla de la Tosa

Nos guiamos por las marcas amarillas...

...y el sendero

Llegando a la parte final del Pla de la Tosa


Pronto divisamos al fondo los riscos que caen sobre la Vall d'en Bas. El sendero, tras un giro a la izquierda y otro posterior a la derecha nos lleva hasta el camino de Falgars a la Devesa, una pista cimentada que seguimos hacia la derecha.


Al fondo los riscos que caen sobre el valle

Nos desviamos hacia la izquierda...

...para subir por este sendero

...y salir al Camí de Falgars a la Devesa


Continuamos por la pista cimentada, recorriendo todo el risco hasta llegar al mirador del Salt de la  Coromina. La pertinente sequía nos priva del espectáculo que representa esta cascada cuando el torrente va cargado de agua. Si nos asomamos en el mirador, hay que estar pendiente de los niños, ya que nos encontramos en el mismo borde del risco.


Continuamos por la pista

Recorremos todo el risco

Salto de la Coromina, sin apenas agua

Vistas hacia la Vall d'en Bas


Dejamos atrás el salto y pasamos junto a la masía de la Coromina. Un poco más adelante alcanzamos el núcleo rural de Falgars d'en Bas, donde paramos un rato a descansar junto a la iglesia románica de Sant Pere, un edificio de una sola nave que data del siglo XI.


Seguimos nuestra marcha

La Coromina

La entrada parece la de un rancho tejano

En Falgars nos acercamos a visitar la iglesia

Iglesia de Sant Pere de Falgars


Tras la pausa, nos ponemos nuevamente en marcha en dirección hacia la ermita de Sant Miquel de Castelló (a la que no llegaremos), cruzando todo el Pla de Falgars. Nos desviamos a la derecha por la pista asfaltada que baja hacia Hostalets, siempre tras las marcas amarillas.


Al fondo a la derecha Sant Miquel de Castelló

Nos desviamos a la derecha...

...y seguimos la pista que baja hacia Hostalets

Vistas hacia los riscos y el Pla de Falgars


Descendemos por la pista hacia la última de las atracciones de la jornada: la Cavorca de Falgars. Tras una pronunciada curva encontramos la entrada a la cavidad, justo a pie de pista. La cueva es en realidad una sima de unos 40 metros de profundidad y 250 de recorrido. Nos colocamos los frontales y nos introducimos en su interior. Al fondo de la cavidad se haya la abertura por la que se desciende a la sima, así que cuidado con los niños.


Bajamos por la pista

Llegamos a la boca de la cueva y para adentro

Interior de la cavidad

Boca de la sima

La cavidad es algo estrecha

Ahora me toca mirar a mi

Saliendo al exterior


Bajamos unos metros más por la pista hasta un poste donde las marcas amarillas nos señalan un sendero que la abandona y se introduce en el interior del bosque. Esta es la parte más pesada de la excursión, hay que bajar hasta el valle todo el Serrat de la Clapera por un terreno empinado y resbaladizo (en especial si ha llovido o hay mucha humedad) y los kilómetros recorridos empiezan a pesar en las piernas. El bosque no es muy vistoso, lo que tampoco ayuda a amenizar la bajada. Así que paciencia y precaución para evitar resbalones.


Dejamos la pista en este punto

Toca bajar ahora

Descendemos por un frondoso bosque

Bajando con cuidado de no resbalar

Más setas

El bosque, muy enmarañado

Cruzaremos un par de veces la pista

Ya en la parte final de la bajada

Acaba la bajada, dejamos atrás el bosque y pasamos junto a un par de masías ya por terreno cimentado. El camino nos lleva hasta enlazar con la pista vecinal que conduce a Hostalets, a la altura del primer poste indicador que nos encontramos por la mañana. Sólo falta recorrer unos metros más hasta el pueblo.


Pasamos al lado de una masía

Al fondo Hostalets d'en Bas

Solo queda bajar hasta el camino vecinal...

...y recorrer los últimos metros de la excursión

Tras dejar las mochilas en el coche nos acercamos a la Braseria Esteve, donde hemos reservado mesa para comer. Totalmente recomendable.